La joven y dinámica Fundación Andrés Coello persigue recoger y preservar el legado del artista José Andrés Coello, proyectándolo, así mismo, hacia el futuro como un factor e instrumento de promoción y difusión cultural en nuestra sociedad. Y es que desde 1970 COELLO se entregó con entusiasmo y exclusividad a su realización como artista plástico apoyándose en un completo a la par que innovador conocimiento de técnicas, estilos y estéticas que su quehacer profesional le dio oportunidad de estudiar y poner en práctica.

La creación en 1973 de la primera Escuela de Cerámica contribuyó decisivamente a la revitalización de un oficio que se perdía y que hoy, en cambio, goza de una pujanza que los propios ceramistas de la época no alcanzaban a vislumbrar. En manos de COELLO la cerámica ha experimentado una profunda transformación, que ha introducido un hito innovador y un elemento de referencia de perdurable incidencia. Todo ello no es óbice, empero, para que la cerámica represente en realidad una pequeña parte de la diversificada y compleja obra de este artista, siempre inquieto e incansable buscador de soluciones plásticas en cualquier materia. Desde sus iniciales y permanentemente renovadas acuarelas, pasando por la espectacular y señera creatividad vinculada a la cerámica, también la pintura, la escultura –sobre todo en aluminio y bronce- y una sorprendente plasmación en vanguardistas técnicas mixtas han jalonado la trayectoria y el universo plástico de este artista.

Así lo atestiguan las exposiciones realizadas en medio mundo, los murales cerámicos que adornan plazas, parques y edificios y más de cincuenta grandes esculturas en bronce, aluminio, hierro, piedra y hormigón que visten espacios públicos en EUROPA y AMÉRICA. Todo ello como reflejo del quehacer y la vida de un artista que ha huido del premio y la alharaca, confirmándose únicamente en su compromiso con la libertad.

Luis Jesús Pastor Antolín